– Conocer de forma resumida el contexto y la historia de la ilustración, así como pensar críticamente sobre los nuevos retos a los que se enfrentan los ilustradores actuales.
– Saber conceptualizar los personajes y los entornos que se pretenden plasmar a través de la ilustración.
– Organizar el campo compositivo de la ilustración, teniendo en cuenta el objetivo de narrar mediante elementos y estrategias visuales.
– Conocer y saber utilizar diversos materiales específicos;
– Desarrollar competencias en la representación de ideas a través del dibujo, aplicando métodos y medios diversificados, tanto en el ámbito de la exploración de técnicas digitales (2D y 3D) como de técnicas más tradicionales;
– Desarrollar competencias en la creación de ilustraciones adecuadas a diversos contextos, como la prensa, eventos culturales, entornos, libros infantiles y otros;
– Desarrollar autonomía, sentido crítico y creativo en la concepción, realización, ejecución e implementación de un proyecto de ilustración.